domingo, 2 de septiembre de 2012

AxT - Noticia 12 - Había que usar el sentido común

Había que usar el sentido común
La Nación, 30 de agosto de 2012

"La prueba era más para pensar que para calcular, había que usar el sentido común", contó Alexis Flores, que cursa 3er. año en la escuela técnica Nº 29 Reconquista de Buenos Aires.
Alexis es uno de los estudiantes que rindieron ayer, en 60 escuelas porteñas, la evaluación PISA, que mide las competencias en lengua, matemática y ciencias de chicos de 15 años en 65 países del mundo.
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AxT - Noticia 11 - Como enseñar a los chicos a querer la matemática

Cómo enseñar a los chicos a querer la matemática
La materia más temida tiene otra cara
La Nación,  16 de enero de 2005

"Lo que se enseña se parece más a un conjunto de técnicas para resolver ejercicios, reglas y procedimientos que se apoyan en la autoridad del docente", dijo Sessa. En cambio, la postura recomendable es que el proceso de aprendizaje se desencadene a partir de un problema, matemático o no, "con muchas soluciones posibles, que suponga inventar. Hay que aprender técnicas y procedimientos, pero se adquieren con un sentido".
La clave del cambio está en la formación de los docentes. "Esta manera de enseñar requiere un docente que participe mucho, capaz de adaptarse a las soluciones que aparezcan y que se atreva a dudar", dijo. Los beneficios exceden lo académico. "La matemática es un verdadero ejercicio democrático. Enseña a escuchar al otro, y a argumentar con base en razones, no en poderes".

viernes, 31 de agosto de 2012

AxT - Noticia 10: El drama de aprobar matemática

La Voz del Interior, 10 de setiembre de 2006 En un informe realizado por el Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación (Iipe), el profesor de matemática en la UBA y periodista, Adrián Paenza, remarcaba que no hay que echarle la culpa del fracaso a los chicos. Y que el docente debe entrenarse para hacerse entender. “Si yo le doy una caja con distintos tipos de destornilladores a alguien que nunca vio un tornillo ni sabe para qué sirve es difícil que logre que se valoren esos instrumentos. Ahora si le doy una tabla, tornillos, cuatro patas... lo más probable es que intente armarla usando primero las manos, las uñas, un cuchillo hasta que inexorablemente surja la necesidad de una herramienta para resolver el problema; es en ese momento cuando tengo que darle los destornilladores”, grafica. En este sentido, Paenza subraya que no se puede empezar al revés. Comenzar por el destornillador, dice, es muy descorazonador. “Cualquier cosa que genere frustración provoca el abandono de la atención. El docente tiene que ganar la atención; no tiene que dar respuestas, tiene que generar preguntas”, agrega.

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http://archivo.lavoz.com.ar/2006/0910/UM/nota441837_1.asp